lunes, 30 de mayo de 2011

Pesadilla

Una flor.
Veía una flor solitaria, única en la eterna y oscura noche.
La flor, brillaba bellísima a la luz de la luna.
La flor bailaba con la brisa, la flor parecía en trance,
sin perder la compostura en ningún momento...
Quise acercarme a al flor.
Quise acercarme y lo hice con mucho cuidado.
Cuanto más me acercaba, menos parecía bailar la flor.
Intenté tranquilizarla y me acerqué con lentitud,
la flor se cerraba...
La flor no me querá cerca, la flor quería desaparecer y su belleza
desaparecer junto a ella.
Quise rozarla pero la flor, aquella única flor se retorcía sobre sí misma,
como si de, de alguna manera llorara, parecía sufrir y retorcerse de dolor.
Acerqué mi mano un poco más
y la flor estalló en llamas.
Cayó en las cenizas una lágrima,
el viento, testigo de algún modo de lo ocurrido sopló con fuerza,
revolviendo las cenizas, desplazándolas hacia un lugar tal vez mejor.
Tal vez -pensé- las cosas bellas no están hechas pra los humanos...
Me tumbé en la fría y húmeda hierba
e intenté contemplar las estrellas.
Pero al intentar ver una, todas desaparecieron,
 dejando el cielo en completa oscuridad,
dejándolo todo oscuro, todo negro...
Y el negro devoraba, ávido de sangre las cosas bellas.

jueves, 26 de mayo de 2011


Y gritaban otra vez... Se desgarraban la garganta, se esuchaban sonidos de juguetes rotos.

Cantaba.

Y los golpes eran cada vez más fuertes. Alguien caía por las escaleras, escaleras que no conducían más que a la desesperación.

Cantaba.

Y con las uñas se arrancaba la piel, encogido sobre sí mismo, el mundo parecía no tener sentido entonces, todo parecía muerto.

Cantaba.

Y pasaban los días, los meses... Todo igual que antes, los colores no tenían sentido y adelgazaba cada vez más... La comida no tenía sentido tampoco... ¿Para qué moverse?

Cantaba.

Y un día dejó de cantar, dejó de cantar para gritar por un momento, gritó por la ventana y pidió auxilio, la desesperación de devoraba como si una masa amorfa de babas negras le consumiera desde dentro. Y nadie acudió a su llamada más que la muerte, seimpre puntual, que sí acudió a su llamada, con una sonrisa dibujada en sus huesudos labios, de los que salía una especia de masa negra...

Y el negro lo devoró todo. Y nadie volvió a cantar, nunca.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cocaine

Vivo cada día como si de un clavo ardiendo se tratara... Un clavo candente que atraviesa mi piel, desgarrandome por dentro... Vivo cada día como si un millón de pistolas me disparara a la vez a cada instante, y cada bala me atravesara como si cada una de ellas pesara más que mi propio sufrimiento.

La idea de un corte limpio me ronda la mente a cada minuto, y a cada minuto que pasa, esa idea se hace más fuerte, el valor para llevarla a cabo se intensifica... Hay momentos en los que incluso me parece sentir el roce del frío de la cuchilla, o el sabor de una pastilla blanca que roza mis labios... A veces me parece oír como mis pulmones se marchitan y mi corazón se para a causa de la asfixia...

Y entonces busco algo, no sé lo que busco pero cuando lo encuentro me siento bien, me olvido por un tiempo de todo... Me olvido de tantas cosas... Que al día siguiente no consigo recordar qué fue lo que encontré para sentirme... Bien (digámoslo así), sólo me vienen a la mente vagos recuerdos, como relámapgos en los que veo humo y escucho risas... El sonido del prender de un mechero se escucha como un eco en mi mente, un interminable eco...

De ahí pasé a algo más. Algo que me hiciera olvidar aún más, algo que me alejara... Sólo recuerdo que con aquello bailaba, que bailaba y reía mucho... Ahora no. Ahora no río ni bailo, tampoco lloro. No hago mas que lamentarme... Tengo tantos cortes en  los brazos que parece no haber carne en ellos, tan solo llagas sangrantes... Recuerdo un nombre... Estaba en una bolsa... Blanco. Era blanco... C... Co... Blanco... Recuerdo blanco... Luces! Muchas luces... Y la sangre, el olor a muerte... Eso nunca se olvida, ni cuando encuentro aquello... Ni cuando lo tengo se olvida. Luces... Era como arena, muy blanca... Sangre. Co... Blanco, luces... Fiesta! Sí. Sangre, dolor y sangre...